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Los diez mandamientos de la belleza

(EFE).- Amarás las hidratantes, santificarás los sueros, honrarás la protección solar, no robarás horas al sueño o no mentirás a tu piel son algunos de los diez mandamientos de la belleza actual.



Recuperar la textura y el confort de la dermis implica un aporte de lípidos después del aseo personal que compense la producción natural de lubricante. Al igual que el rostro, la dermis del cuerpo, a partir de los cuarenta, necesita productos que estimulen la renovación celular y rehabiliten las fibras de sostén.

El rostro requiere limpieza y tonificación diaria, más una hidratante adecuada a la edad y calidad de la dermis. "Si se maquilla es preferible que utilice bases y fluidos ricos que contienen lípidos que la protegen", recomienda Leticia B. Carrera, directora técnica de los centros de tratamientos estéticos Felicidad Carrera.

Ricos en principios activos, los sueros, vitaminas para la piel, precisan cumplir un ciclo completo de renovación celular -28 días- para plasmar sus bondades y beneficios sobre la dermis. Sus beneficios resultan de gran ayuda cuando las condiciones óptimas de la piel se pierden por los cambios estacionales, los periodos de fatiga y estrés o las agresiones del sol, el frío o el viento.

Con un factor de protección adecuado al tipo de piel, se puede tomar el sol sin necesidad de renunciar a sus beneficios como la vitamina D, encargada de regular el paso del calcio a los huesos.

La mayoría de las personas suspiran por un cabello con volumen, movimiento, brillo, luz y un aspecto sedoso, pero no siempre se consigue porque la gomina, cera, espuma, champú inadecuado y los agentes externos se empeñan en intoxicar la superficie capilar.

Ante el espejo, no debe mentir a la piel y cumplir con la rutina cotidiana de limpiar. La limpieza unida a la exfoliación semanal y las curas intensivas de las mascarillas, que durante unos minutos despliegan sus propiedades, aportan elasticidad y flexibilidad a la dermis, además de tonificarla e hidratar como se merece.

El envejecimiento natural implica una menor producción de colágeno y de elastina, así como una disminución de los fibroblastos, lo que produce el desplome la piel.

El doctor Javier Moreno Moraga, director del Instituto Médico Láser, explica que hoy "la radiofrecuencia -calentamiento controlado de la dermis-, la mesoterapia -administración intradérmica de sustancias homeopáticas-, o la electroterapia muscular -contracción muscular involuntaria- son algunos de los tratamientos más efectivos para combatirla".

Carmen Martín.
Efe-Reportajes.

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