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Sin rastro de vellos Técnicas sofisticadas, además de las tradicionales

Lucir una piel suave y libre de vello es el objetivo de la depilación femenina. Técnicas sofisticadas, además de las tradicionales, retrasan la aparición del nuevo vello o incluso lo eliminan definitivamente. Seleccione la que más le convenga
¿Quién se atreve a alzar los brazos sin la sospecha de que un vello inoportuno esté a la vista? Sin comentarios.

Entre un gesto de higiene y uno de belleza, la depilación forma parte del ritual del cuidado femenino, el cual se inicia en la adolescencia y cuyo propósito es eliminar esos vellitos en lugares no deseados como las piernas, la línea del bikini, la parte superior del labio o las axilas. Y es que hay vellos de pelos.

Hay quienes los tienen claros, diminutos y dóciles, como hay otras con el vello oscuro, grueso y rebelde, todo depende del sistema piloso según la genética de cada mujer. El pelo es un producto de la epidermis en forma de filamento que existe en casi toda la superficie del cuerpo. Se compone de raíz, que está introducida en el folículo piloso, y tallo, que es la parte que emerge a la superficie, y que recibe un nombre distinto según su localización y morfología.

La depilación o eliminación del vello con fines estéticos es una costumbre que data desde tiempos antiguos, cuando las egipcias y griegas, recurrieron a procedimientos tan rústicos como la aplicación de pastas artesanales, resinas y cera de abejas; una tradición que se transmitió a los árabes, se perfeccionó en el tiempo, y continuó hasta al presente, donde existe una multiplicidad de opciones, métodos y técnicas que se destacan por su comodidad y eficacia, sus ventajas e inconvenientes. La elección de uno u otro depende del tiempo que desee retrasar la aparición de nuevos vellos, de la zona que vaya a depila, del cuidado que quiera proporcionársele a la piel o de la holgura en el presupuesto.

Afeitadora de hojilla, tradicional y segura Es la técnica más rápida, sencilla y económica, pero tiene el inconveniente de que corta el vello a nivel de la piel -no de raíz- lo cual fortifica y activa su crecimiento. Al utilizar es aconsejable humedecer previamente la zona y untar una crema o espuma específica, y no el jabón, ya que reseca la piel. También es importante hacerlo en dirección contraria al crecimiento del vello, de abajo hacia arriba, teniendo cuidado con los posibles cortes. Su duración es escasa, pasados dos o tres días los "cañones" están a la vista. Las últimas novedades en afeitadoras para la mujer vienen en diseño ergonómico con características propias que se adaptan a la perfección a todas las zonas del cuerpo femenino: cabezal ovalado, dos, tres o más hojas con hilos protectores, suaves almohadillas y banda lubrificante.

Cremas depilatorias, para zonas delicadas
Consiste en ablandar y destruir el tallo del vello bajo la acción de un producto químico, pero sin removerlo de raíz. Al momento la piel resulta suave y tersa, con un aspecto inmejorable. Aunque el vello crece en cinco días -pero de una forma más suave que con la afeitadora-, puede provocar ligeras irritaciones en pieles sensibles; se recomienda entonces hacer una prueba en una zona pequeña, antes de usarlas por primera vez. Las actuales cremas depilatorias poseen ingredientes como aloe vera y extractos de seda suavizante que hidratan la piel, leche de almendras dulces para las pieles sensibles, o alfahidroxiácidos, que suavizan y afinan la piel. También están enriquecidas con activos calmantes y perfumes agradables.

Cera, eficaz, pero dolorosa
En este caso, los vellos son arrancados de raíz. Tardan de tres a seis semanas para crecer y no generan molestia cuando salen. Es un método que requiere técnica, agilidad y tolerancia al dolor. En caso de usar cera caliente, se debe extender el producto sobre la piel limpia y seca y en cuanto empiece a endurecer, dar un tirón en el sentido contrario al nacimiento del vello. La cera fría viene adherida a unas bandas de papel, fáciles de utilizar. Sólo hay que frotarlas entre las manos, aplicarlas sobre la piel de forma firme y retirarlas igual, con un movimiento rápido. Limpie los restos de cera con un algodón impregnado en aceite de almendras para dejar la piel suave.

Máquina eléctrica, de acción probada Al igual que la cera, también arranca el pelo de raíz y al crecer, lo hace menos fuerte. Los resultados son duraderos y la piel se mantiene suave y bien depilada. Actualmente estas máquinas emplean sistemas como una nueva distribución de pinzas, varios discos rotativos o accesorios de frío que disminuyen notablemente las molestias. En ciertos casos pueden producir foliculitis (pelos enquistados) por lo que es conveniente hacerse exfoliaciones periódicas.

El láser, rayo milagrosoPara quienes quieren acabar con sus vellos, por los menos en los próximos cinco años, la tan avanzada y costosa técnica del láser es la mejor opción. Consiste en sesiones de aplicaciones de longitudes de onda que destruyen la raíz del vello. El haz de luz que emita el láser actúa absorbiendo la melanina concentrada en el vello y llega hasta el bulbo debajo de la piel. Los pulsos de láser inhabilitan varios folículos a la vez, impidiendo su crecimiento. Son necesarias entre tres y ocho sesiones (dependiendo del grosor y color del pelo y de la piel). Las únicas excepciones son los vellos carentes de melanina (rubios o blancos).

Depilación eléctrica, definitiva Es una técnica practicada solamente por los dermatólogos, ya que consiste en destruir el folículo pilosebáceo por electrocoagulación, con el fin de evitar que el vello vuelva a salir. Si bien es cierto que resulta eficaz, también es larga y costosa, ya que cada folículo se trata por separado.

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