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El sosten adecuado

El sostén o brasier es la prenda de vestir femenina por excelencia. Su función es precisamente darle soporte al busto para lucirlo bien formado, pero además para evitar que caiga.

Las glándulas mamarias no tienen ningún tejido especial, como huesos, cartílagos o músculos que las detengan; la piel es su único soporte natural, por ello la acción de la gravedad las hace caer.

Esta tendencia se incrementa cuando los senos son grandes, con el paso de los años, las bajadas o subidas de peso, amamantar y utilizar un inadecuado brasier, explica la cirujana plástica Nadia Fonseca Eserski.

Es en este último aspecto en el que tú tienes la decisión de mantenerlo erguido por el mayor tiempo posible o dejarlo en franca caída libre.

Si te inclinas por la primera opción debes saber que no puedes elegir el mejor sostén a la ligera: hay tantos tamaños, materiales, diseños y estilos en el mercado que corres el riesgo de equivocarte al comprar.
TOMA MEDIDAS

Los brasieres tienen dos medidas. La talla que corresponde al contorno de torso por debajo del busto y es expresada en números pares y la copa, que es la elevación del seno, y se indica en letras mayúsculas.

Antes de salir de compras, auxíliate de una cinta métrica flexible y póntela por debajo del busto, pasando por la espalda, anota el número en pulgadas y súmale cinco más. Ese será el número de tu talla. Si es un número impar o incluye decimales, aproxímalo a la siguiente cifra par.
Para determinar tu tamaño de copa, vuelve a medir, pero ahora pasa la cinta por la parte más elevada del busto, es decir sobre los pezones. En ambos casos toma la medida con sostén puesto y asegúrate de que la cinta quede ajustada, pero sin apretar.

A esta última medida réstale lo que mides de contorno del torso. El resultado será entre una y cinco pulgadas.

Si la diferencia entre ambas medidas es de una pulgada o menos, tu copa es AA; si es de dos pulgadas, tu copa es A; si es de tres es B; de cuatro pulgadas es D, y si es de cinco pulgadas, tu copa es DD.
CUIDA LOS DETALLES

Ya tienes tus medidas básicas, aunque en cada marca y estilo hay variantes. Por ello no te fíes. Ve a la tienda y puébate una pieza de tamaño menor o mayor (tanto en talla como en copa) y en diferentes estilos. Así podrás comparar y elegir con el que te sientas mejor.

Esto no quiere decir que esa será tu medida de sostén para siempre. Si subes o bajas de peso, con seguridad también tendrás que cambiar de talla. Si ves que los tirantes o el contorno se hunden en la piel, necesitas uno más grande. Un sostén muy pequeño hace que se marquen “rollitos” en la espalda, si deslizas la mano en la espalda y no se “corta” la superficie, entonces tienes la talla adecuada, aconseja Mimí de García Prieto, de Mimi Boutique.

Además, el brasier debe quedar a la misma altura al frente y atrás; si se sube de atrás significa que el busto tiene más peso del que puede soportar tu prenda y necesitas uno de material más rígido y, sobre todo, firme de atrás.

Los sostenes tienen su tiempo de vida útil y si el tuyo ya tiene las varillas deformes, los tirantes estirados y ya no presionan los senos ha llegado la hora de comprar otro.
UNA GRAN DECISIÓN

Cada estilo de sostén tiene su función. Si vas a practicar algún deporte, como aeróbicos, ni se te ocurra hacerlo sin ponerte uno deportivo.

Según la doctora Fonseca, es el mejor, ya que empuja los senos hacia la pared toráxica, es de tejido firme, tiene tirantes gruesos y con frecuencia cruzados en la espalda, aunque no es muy sensual y un poco caluroso para nuestro clima.

Si quieres lucir tus hombros es obligatorio un “strapless”, pues es de mal gusto mostrar los tirantes. De igual forma, si usarás una blusa de tela traslúcida, elige un brasier del mismo color o color piel. Nunca uno negro o blanco.

Con vestidos de noche finos puedes prescindir de ellos, ya que tienen incorporada una copa que se ajusta al busto. Tienes la opción de ponerte uno desechable.

El sostén más común (y más gustado) es el “push-up”, precisamente porque tiene rellenos para aumentar y elevar el busto, haciéndolo lucir más sensual.
UN SOSTEN PARA CADA MUJER

Los diseñadores de sostenes han pensado en todo, por ello no importa las características de tu busto, encontrarás uno justo para ti.

• Busto pequeño: usa un brasier redondo o de copa entera, con rellenos en los laterales para realzarlo.

• Busto grande: prefiere los que tienen ballenas o aros (metálicos o plásticos) de tirantes anchos y en dirección del pezón; busca que la copa cubra todo el seno y no tenga una cubierta gruesa. A estos se les conoce como “minimizer” y ayudan a recoger el gusto y presionarlo contra la pared toráxica.

• Senos caídos: busca uno que haga presión abajo del seno; puede ser con relleno en la parte baja de la copa. El tejido del torso debe ser firme, al igual que los tirantes.

• Senos separados: elige un sostén con refuerzo en el centro y con rellenos laterales en las copas. No uses con el cierre adelante.

• Senos desiguales: selecciona uno con tirantes ajustables y sube más el seno de menor tamaño. Si es tanta la diferencia, ponte un sostén con rellenos removibles y elimina el del seno más grande.

Por Betty Carranza para www.elsalvador.com

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