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Un corrector para cada ojera

Grises, violáceas o azuladas. Muchas mujeres las padecemos. Las ojeras, esas aureolas oscuras que rodean nuestros ojos día a día —incluso, en muchos casos, luego de haber dormido ocho horas seguidas-, son un verdadero dolor de cabeza y una preocupación para quienes las enfrentan cada mañana cuando se miran al espejo.

Están las que acuden a los inseparables anteojos de sol —y no se los quitan ni los días nublados- y están las que prefieren despertarse media hora antes para maquillarlas. El quid de la cuestión es que las ojeras son traicioneras y si no eliges bien el corrector, su color y su modo de aplicación, en lugar de disimularla puedes resaltarla aun más y obtener así el efecto contrario al deseado.

Si tu ojera es casi imperceptible, clarita al igual que tu piel, sólo precisas aportarle luz a la zona, por lo que debes escoger un corrector también claro, que empate el tono de tu rostro. Esto es fundamental: siempre debes contar con un corrector del mismo tono de tu piel. Luego, según el color de tu ojera, deberás sumarle otro producto más o no. Pero el acabado debe ser con el tono de tu piel (igual que lo haces con la base).
Para quienes tienen ojeras grises (tal vez por haber dormido mal o acumulación de cansancio), el color del corrector debe ser rosado o salmón. Mézclalo en un pincel con el que corresponda a tu tono de piel y aplícalo.

¿Eres dueña de ojeras muy oscuras? Éste es un mal de las personas con tez oliva y la única solución es aplicarse un corrector naranja (más el que empate con tu piel). Sólo el anaranjado podrá matar o neutralizar esa sombra que parece no desaparecer con nada.

Si tienes que disimular granitos o alguna cicatriz, el verde es el más requerido para estos casos.

Cómo aplicarlo
Nunca rellenes la ojera completa con el producto porque de esa manera sólo lograrás iluminar más la ojera y traerla a primer plano. En cambio, con un pincel, toma un poco d cada color que sea el adecuado para ti y traza una línea en el surco que suele hacerse desde el lagrimal bordeando la nariz y por debajo del ojo (como si estuvieras delineándolo por fuera). Insisto: nunca coloques corrector rellenando la medialuna oscura que se produce por debajo del ojo. ¡No! Luego, con el dedo apenas mojado en la base o prebase que estés utilizando, haz pequeños golpecitos sobre la línea dibujada hasta que desaparezca.

Es preferible colocarlo luego de la prebase y antes de la base, pero eso es cuestión de prueba y error en algunos casos. Por último, pásale polvo volátil igual que al resto del rostro.

Hay mujeres que también tienen muy oscura la zona del párpado. Si éste es tu caso, no utilices el mismo corrector que para la ojera. Pregunta en tu salón de belleza que seguro tendrán un corrector de párpados ideal para iluminar esa zona.

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