
Jesús Mariñas (La Coruña, 1942) es el rey indiscutible de la prensa del corazón. Lleva 50 años ejerciendo en múltiples medios y ahora se lanza a la conquista de la sobremesa con ‘Vaya par’ (Antena 3), un mano a mano con la también polémica María Patiño.“Puedo ser malvado, pero no soy malo” .
Le han dejado sin vacaciones.
Sí, fue lo primero que pensé cuando me ofrecieron el programa.
Inicialmente se habló de que lo presentarían a dúo María Patiño y usted.
El trabajo de presentador requiere una técnica y una cara bonita que yo no tengo. Es mejor que esté Julián Iantzi para frenarnos.
¿Esto va a ser un nuevo Tomate?
Somos mucho más malos que Carmen Alcaide y Jorge Javier Vázquez.
O sea, que se esperan emociones fuertes.
Yo parto de la base de que la sobremesa no es para clavar puñales a nadie, pero estamos viendo que sí lo es. El público, para hacer mejor la digestión, lo que busca son estas tiradas de la cadena que se lo llevan todo.
¿Se siente aludido cuando se habla de telebasura?
Para nada. Yo pienso en los debates políticos, que están mucho más contaminados que los nuestros.
Pero hay cierta prensa rosa que se pasa...
Allá cada cual con su ética.
¿Cuál es el personaje al que más respeta?
Montserrat Caballé. Aparte de ser amiga mía desde hace 45 años, es la última diva de la ópera. Como ser humano yo no he encontrado a nadie igual.
¿Y el más despreciable?
La cosecha es abundante. Desde la baronesa Thyssen a Isabel Pantoja, pasando por Belén Esteban y llegando a Humberto Janeiro, hay mucho donde elegir.
¿Y no sería bueno dejar de hablar de ellos?
Es lo que deberíamos hacer todos. Yo una vez lo propuse, pero clamé en el desierto.
Será porque esos personajes venden más.
Hombre claro. La gente lo que quiere es sangre, no olvidemos que estamos en el país de los toros. Y a los toros se va buscando o la sangre del toro o la sangre del torero.
¿Usted es más de Barcelona o de Madrid?
Madrid me gusta como turista. Pero prefiero Barcelona por el carácter y la fidelidad de la gente. Y, aparte, necesito el mar, el ruido de las olas, la brisa. Una vez fui al Tirol de vacaciones y aguanté un día.
Incluso ha dejado dicho que le gustaría que echaran sus cenizas al mar...
Sí, al mar de La Coruña, pero a saber lo que harán con ellas, igual se las fuman.
¿Habrá alguien que se alegre el día que muera Jesús Mariñas?
Seguramente habrá quien piense: “Otro hijo de puta menos”. Pero serán injustos porque yo puedo ser malvado, pero no soy malo. Puedo ser maquiavélico, pero nunca me ensaño con la gente. De entrada yo no hablo ni de muertes ni de enfermedades.
¿Cómo se mantiene tan bien a su edad?
No fumo, no bebo, no me drogo. Eso es una pérdida de tiempo. A mí me coloca más un vaso de tinto que una raya de coca.
Tiene el honor de haber sido echado de una emisora por presiones del presidente del Gobierno (Cadena Cope, 1988).
Pues sí, es verdad, me echaron por criticar a Carmen Romero porque en la Cope creyeron que entregando mi cabeza el Gobierno de González les daría una licencia de televisión, pero se equivocaron.
Le han dejado sin vacaciones.
Sí, fue lo primero que pensé cuando me ofrecieron el programa.
Inicialmente se habló de que lo presentarían a dúo María Patiño y usted.
El trabajo de presentador requiere una técnica y una cara bonita que yo no tengo. Es mejor que esté Julián Iantzi para frenarnos.
¿Esto va a ser un nuevo Tomate?
Somos mucho más malos que Carmen Alcaide y Jorge Javier Vázquez.
O sea, que se esperan emociones fuertes.
Yo parto de la base de que la sobremesa no es para clavar puñales a nadie, pero estamos viendo que sí lo es. El público, para hacer mejor la digestión, lo que busca son estas tiradas de la cadena que se lo llevan todo.
¿Se siente aludido cuando se habla de telebasura?
Para nada. Yo pienso en los debates políticos, que están mucho más contaminados que los nuestros.
Pero hay cierta prensa rosa que se pasa...
Allá cada cual con su ética.
¿Cuál es el personaje al que más respeta?
Montserrat Caballé. Aparte de ser amiga mía desde hace 45 años, es la última diva de la ópera. Como ser humano yo no he encontrado a nadie igual.
¿Y el más despreciable?
La cosecha es abundante. Desde la baronesa Thyssen a Isabel Pantoja, pasando por Belén Esteban y llegando a Humberto Janeiro, hay mucho donde elegir.
¿Y no sería bueno dejar de hablar de ellos?
Es lo que deberíamos hacer todos. Yo una vez lo propuse, pero clamé en el desierto.
Será porque esos personajes venden más.
Hombre claro. La gente lo que quiere es sangre, no olvidemos que estamos en el país de los toros. Y a los toros se va buscando o la sangre del toro o la sangre del torero.
¿Usted es más de Barcelona o de Madrid?
Madrid me gusta como turista. Pero prefiero Barcelona por el carácter y la fidelidad de la gente. Y, aparte, necesito el mar, el ruido de las olas, la brisa. Una vez fui al Tirol de vacaciones y aguanté un día.
Incluso ha dejado dicho que le gustaría que echaran sus cenizas al mar...
Sí, al mar de La Coruña, pero a saber lo que harán con ellas, igual se las fuman.
¿Habrá alguien que se alegre el día que muera Jesús Mariñas?
Seguramente habrá quien piense: “Otro hijo de puta menos”. Pero serán injustos porque yo puedo ser malvado, pero no soy malo. Puedo ser maquiavélico, pero nunca me ensaño con la gente. De entrada yo no hablo ni de muertes ni de enfermedades.
¿Cómo se mantiene tan bien a su edad?
No fumo, no bebo, no me drogo. Eso es una pérdida de tiempo. A mí me coloca más un vaso de tinto que una raya de coca.
Tiene el honor de haber sido echado de una emisora por presiones del presidente del Gobierno (Cadena Cope, 1988).
Pues sí, es verdad, me echaron por criticar a Carmen Romero porque en la Cope creyeron que entregando mi cabeza el Gobierno de González les daría una licencia de televisión, pero se equivocaron.









0 comentarios:
Publicar un comentario